Por qué negar el permiso parental ya supone un riesgo legal para tu empresa
Durante meses, muchas empresas han tratado el permiso parental de ocho semanas como una especie de zona gris legal. Algo nuevo, poco claro o incluso prescindible. Sin embargo, los tribunales ya están marcando el camino: negar este derecho tiene consecuencias económicas.
Ya existen sentencias que obligan a indemnizar a trabajadores a los que se les denegó el permiso. Y el mensaje es directo: no concederlo puede salir caro.
Este permiso permite a cada progenitor disfrutar de hasta ocho semanas para el cuidado de hijos menores. Puede solicitarse de forma continua o por periodos, a jornada completa o parcial, siempre con preaviso. Es un derecho individual, no transferible, cuyo objetivo es facilitar una conciliación real entre la vida laboral y familiar.
El problema aparece cuando el trabajador solicita el permiso y la empresa responde con una negativa sin causa justificada. En estos casos, los jueces están considerando que se vulnera un derecho reconocido legalmente, lo que da lugar a indemnizaciones por daños y perjuicios. Ya no hablamos solo de un incumplimiento laboral, sino de responsabilidad económica directa.

Para muchas empresas esto supone un punto de inflexión. Aunque todavía existe debate jurídico sobre si este permiso debe ser retribuido y en qué condiciones, hay algo que ya no está en discusión: el trabajador tiene derecho a disfrutarlo. Ese es el núcleo del asunto.
Desde el punto de vista empresarial, ignorar esta realidad puede derivar en reclamaciones judiciales, costes inesperados, deterioro del clima laboral e incluso daño reputacional. Sin embargo, gran parte de estos conflictos pueden evitarse con una gestión adecuada. Revisar las políticas internas, formar a quienes gestionan equipos y mantener una comunicación abierta con el empleado suele marcar la diferencia. En muchos casos existen soluciones intermedias, como el disfrute por tramos o la adaptación de jornada, que permiten equilibrar las necesidades del trabajador con la operativa del negocio.
Más allá del marco legal, este permiso refleja un cambio profundo en el mercado laboral. La conciliación ya no se percibe como un beneficio extra, sino como una expectativa real. Las empresas que lo entienden y se adaptan no solo reducen riesgos legales, sino que también mejoran su capacidad para atraer y retener talento y proyectan una imagen más moderna y responsable.
En Afianza | Alfyr ayudamos a empresas a adaptar sus políticas laborales con una visión legal y estratégica, para prevenir conflictos antes de que aparezcan y acompañar a nuestros clientes en un entorno normativo cada vez más exigente.

