¿Tu empleado falta al trabajo sin justificar? Así debes actuar

Cómo actuar ante ausencias reiteradas sin justificar y sin cometer errores legales

Cuando un trabajador falta reiteradamente a su puesto, la situación puede afectar a la organización, generar sobrecarga en el equipo y perjudicar la actividad del negocio.

Pero ¿puede la empresa sancionarlo o incluso despedirlo? La respuesta depende de las causas de las ausencias y de cómo se gestione cada caso.

Lo primero es diferenciar entre faltas justificadas e injustificadas. Una baja médica, un permiso legal o determinadas circunstancias protegidas no pueden tratarse como incumplimientos laborales por el simple hecho de producirse.

En cambio, las ausencias injustificadas y reiteradas pueden constituir una infracción laboral.

El artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores contempla las faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad como posible causa de despido disciplinario, siempre que exista un incumplimiento grave y culpable.

¿Qué pasos debería seguir la empresa?

  1. Registrar las ausencias: documentar fechas, horarios y comunicaciones recibidas.
  2. Solicitar explicaciones: comprobar si existe una causa que justifique las faltas.
  3. Revisar el convenio colectivo: identificar cómo se clasifican las infracciones y qué sanciones corresponden.
  4. Valorar la gravedad: analizar la reiteración, las circunstancias y la proporcionalidad de cualquier medida.
  5. Respetar el procedimiento: cumplir los requisitos de comunicación, audiencia previa cuando corresponda y demás garantías legales.

Conviene recordar que el despido objetivo por absentismo del antiguo artículo 52.d) fue derogado en 2020. Por tanto, no todas las ausencias permiten justificar un despido.

Actuar precipitadamente puede ocasionar conflictos laborales y la declaración de improcedencia o nulidad de la decisión empresarial.

En Afianza | Alfyr Asesores ayudamos a las empresas a gestionar estas situaciones con seguridad jurídica, revisando cada caso y recomendando la actuación más adecuada.

Porque una buena gestión laboral también consiste en saber cómo actuar antes de que aparezcan los problemas.