Pasos para contener el incidente, proteger a tus clientes y reducir sus consecuencias
Una página web falsa, un perfil fraudulento en redes sociales o un correo electrónico que imita a la empresa pueden utilizarse para solicitar pagos, obtener contraseñas o engañar a clientes y proveedores.
Ante una suplantación de identidad corporativa, reaccionar rápidamente resulta fundamental para limitar el daño económico y reputacional.
Conserva todas las pruebas
Antes de solicitar la retirada del contenido, guarda capturas de pantalla, correos, mensajes, direcciones web, perfiles, números de teléfono y justificantes de posibles operaciones fraudulentas. Estas evidencias pueden resultar necesarias para denunciar los hechos o reclamar ante las plataformas implicadas.
Protege las cuentas de la empresa
Cambia las contraseñas de los servicios afectados, cierra las sesiones abiertas y activa la autenticación en dos pasos. También conviene revisar los accesos recientes, las reglas de reenvío del correo y cualquier modificación realizada sin autorización.
Si existen pagos o cambios de cuentas bancarias, contacta inmediatamente con la entidad financiera.
Avisa a clientes y proveedores
Comunica el incidente mediante los canales oficiales de la empresa. Explica qué mensajes, perfiles o solicitudes son fraudulentos e indica que no deben realizarse transferencias ni facilitarse datos sin verificar previamente su autenticidad.
Solicita la retirada y presenta una denuncia
Informa a la red social, proveedor de correo, empresa de alojamiento o registrador del dominio para solicitar el bloqueo del contenido falso. Cuando existan indicios de delito o perjuicios económicos, puede presentarse una denuncia aportando todas las pruebas recopiladas.
Valora si existe una brecha de datos
Si los delincuentes han accedido a datos personales, la empresa debe analizar el riesgo generado. Cuando exista riesgo para los derechos y libertades de las personas, la brecha deberá notificarse a la AEPD en un plazo máximo de 72 horas desde que se tenga constancia. Si el riesgo es alto, también puede ser necesario informar a las personas afectadas.
En Afianza | Alfyr ayudamos a las empresas a gestionar sus obligaciones y adoptar medidas que reduzcan las consecuencias de este tipo de incidentes.

